De hoy en adelante
te contaré cuentos,
te comeré a cuentos,
y harás de cuenta
que no me tienes en cuenta
porque no estoy en tus cuentas,
aunque los dos sabemos
que nunca te habrá latido
tan rápido el corazón
como hoy
que te echaré el cuento.
De hoy en adelante
te contaré cuentos,
te comeré a cuentos,
y harás de cuenta
que no me tienes en cuenta
porque no estoy en tus cuentas,
aunque los dos sabemos
que nunca te habrá latido
tan rápido el corazón
como hoy
que te echaré el cuento.
Ese que fui
en el lejano verano de Deauville,
el otro que soy y me mira desde la poesía
y el que seré
cuando ya no sea ni siquiera olvido,
nos hemos mirado el uno al otro
en silencio y con nostalgia
y hemos caído en cuenta
de que ya nunca seremos
esos que hubiéramos querido ser.